La Comisión Nacional del Mercado de Valores quiere reforzar la vigilancia sobre los depósitos bancarios estructurados que se comercializan entre los pequeños inversores. Se trata de vehículos con una remuneración superior a la de los depósitos a plazo fijo pero que no está garantizada. Un retorno que suele además estar vinculado a la evolución de un determinado índice bursátil, a la cotización de una o varias empresas o a otro subyacente como el petróleo, por lo que estos depósitos suelen tener la consideración de carácter complejo y cuenten con un elevado nivel de riesgo.
