
Madrid se ha convertido en el epicentro de los hoteles de lujo en España. De una presencia marginal de activos de cinco estrellas antes de la pandemia ha pasado a contar con una cartera de 40 inmuebles operativos, con la llegada de grandes marcas como Four Seasons, Edition (Marriott), Thompson (Hyatt) o Rosewood y con las reformas faraónicas del Ritz (Mandarín) y del Palace (Archer). A ellos se van a ir sumando otros 14 proyectos firmados o en construcción (Nobu, Zel, Kimpton, Nomade o Metrópolis, entre otros) hasta sumar 54 hoteles de la máxima categoría.

