La guerra comercial es ya una realidad inquietante, y no un hipotético instrumento de negociación. La economía española afronta este nuevo reto en una posición favorable, como lo avala la revisión al alza de la previsión de crecimiento del Banco de España. El pronóstico se sustenta en los buenos resultados cosechados en los últimos años, pero como reconoce el propio banco central, su cumplimiento depende de la evolución de un contexto internacional cada vez más hostil.
Comercio
La dependencia de los mercados globales se ha intensificado en el último lustro. Los intercambios de España con los países no comunitarios, o suma del total de exportaciones e importaciones que se realizan fuera de la Unión Europea, han pasado del 30% del PIB en 2019 al 31% en 2024. La tendencia a estrechar los lazos comerciales fuera de Europa es compartida por la mayoría de socios comunitarios. A la inversa, EE UU así como otros bloques comerciales tienen a una menor apertura a los mercados globales, a partir de niveles ya relativamente reducidos.
