Las tensiones geopolíticas, que se han disparado tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, han puesto al sector de la Defensa en el punto de mira. Esta misma semana, la presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen, ponía cifras a las necesidades europeas respecto al gasto militar: propone movilizar hasta 800.000 millones de euros en los próximos cuatro años para el rearme del continente.
