Un año después de que las protestas de agricultores pusieran en jaque a muchos gobiernos, y a la propia Comisión Europea, Bruselas ha presentado su “visión para la agricultura y los alimentos” en la UE. Se trata de una hoja de ruta hasta 2040 con la que se busca hacer más “atractivo”, “competitivo” y a la vez “sostenible” este sector estratégico. Las organizaciones medioambientales han manifestado su temor de que la propuesta comunitaria, que entre otros promete una mayor simplificación de la burocracia, profundice el debilitamiento de los estándares medioambientales ya rebajados en 2024 para calmar los ánimos del campo, y facilitar la competencia ante el recrudecimiento de las tensiones comerciales.
