El martes 11, el Consejo de Ministros aprobó la subida del Salario Mínimo Interprofesional. Minutos después, por la prensa, conocimos que Hacienda, por primera vez, se negaba a que este estuviera exento de tributación. A lo largo de estos días, han apelado a una serie de criterios técnicos para justificar esta decisión. Criterios que se desmontan fácilmente, pero sobre todo que no responden a una lógica política progresista y de justicia fiscal.
