
Los sectores que concentran más trabajadores afectados por la futura reducción de jornada ya hacen recuento de posibles daños y reclaman compensaciones. Es el caso de la construcción, cuya patronal reclama quintuplicar el actual límite de horas extraordinarias que puede hacer un trabajador, o de la hostelería, que vaticina pérdidas milmillonarias. Ambos sectores aglutinan en España a más de 2,5 millones de asalariados de los 12,5 millones que, según cálculos de Trabajo, se verán beneficiados si el recorte horario sale adelante en el Parlamento.
