La regulación es una herramienta fundamental para el funcionamiento de cualquier sociedad moderna. Cuando está bien diseñada, establece reglas claras que reducen la incertidumbre, protegen derechos y facilitan la actividad económica. Pueden eliminar fallos del mercado al establecer correctamente las reglas del juego o los derechos de propiedad y pueden evitar la generación de externalidades. Una sociedad sin regulación colapsaría sobre sí misma. Sin embargo, cuando la regulación se vuelve excesiva o demasiado compleja, puede convertirse en una carga que obstaculiza el desarrollo económico y social.

Seguir leyendo

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *