Inditex cerró los primeros nueve meses de su ejercicio fiscal con resultados récord tanto en ventas como en beneficios, como acostumbra en cada presentación ante el mercado, aunque por debajo de las expectativas de los analistas. El gigante textil gallego registra un alza de los ingresos del 7,1%, hasta los 27.442 millones de euros en el acumulado de febrero a octubre, con un beneficio neto para ese periodo de 4.449 millones, un 8,5% más. Cifras por debajo de lo esperado, que se han traducido en una fuerte caída de las acciones, del orden del 6% en el inicio de la sesión. Este retroceso se modera al entorno del 4%.
