Al ya ex consejero delegado del grupo Stellantis, Carlos Tavares, le fue muy bien en estos años al frente del segundo mayor fabricante de coches de Europa y el cuarto del mundo. Solo en 2023, el directivo portugués ganó por su trabajo al frente de la compañía unos 36,494 millones de euros, según el último informe anual presentado por la empresa ante la SEC (la Comisión de Bolsa y Valores de EE UU), lo que supone un incremento del 55,6% respecto a 2022 y de un 90,5% en relación a 2021. De esa cantidad, la inmensa mayoría, un 93%, se debía a complementos y cumplimientos de objetivos que se sumaban a los dos millones de su sueldo base. Según se detalla en el informe anual, el directivo, que se desvinculó repentinamente de la automovilística el domingo, tiene derecho a una indemnización de un año de su sueldo base en caso de despido sin causa justificada.
