
La inflación se ha convertido en uno de los fenómenos económicos más temidos y malinterpretados de nuestro tiempo. El hecho de que esta haya estado en valores relativamente bajos durante décadas ha originado que, tras su aparición estelar en los últimos años, la percepción y reacción hayan sido significativas y en muchos casos vehementes. No estábamos acostumbrados a tales crecimientos de precios y, en consecuencia, tampoco nuestra capacidad de entendimiento sobre el fenómeno.
