
La compra del estadounidense Webster acerca al Santander a la cabeza de la banca europea por activos, con 2,1 billones de euros, solo por detrás de los franceses BNP Paribas y Crédit Agricole. Sin embargo, en capitalización bursátil, el banco español, a pesar de su reciente caída, ocupa el primer puesto, seguido por el BBVA. Una clasificación que refleja la confianza de los inversores en la banca española, gracias a su elevada rentabilidad, y, en contraste, las dudas sobre las entidades francesas por la deuda pública y la inestabilidad política del país. Un cambio de tornas respecto a la crisis financiera, cuando eran los bancos del sur de Europa los que despertaban los recelos de los mercados.
