La relación entre el precio de la vivienda y los ingresos de los hogares se ha deteriorado en España un 88,6% desde 1980, frente al 10% de media en la eurozona. Es el mayor empeoramiento entre las grandes economías europeas. España, eso sí, partía de una posición más favorable. Hace cuatro décadas, adquirir una casa costaba alrededor de tres años de renta familiar, por debajo de otros países europeos. Hoy el problema es más grave para los españoles, y compartido por la mayor parte de Europa. En 2025 los precios reales de la vivienda en el bloque comunitario subieron un 3%.
