Tras varias semanas pisándole los talones, el precio de la gasolina ha alcanzado su máximo anual y ha superado al del diésel por primera vez desde principios de marzo, al poco de estallar el conflicto armado en Oriente Próximo y con ello una nueva llamarada inflacionaria. La diferencia es mínima, de unos 20 céntimos por litro, según el último Boletín Petrolero de la UE, rondando en ambos casos los 1,8 euros, de media, que pueden variar en función del surtidor. “El factor clave que ha dado la vuelta es el fiscal”, resume Manuel Alejandro Hidalgo, profesor en la Universidad Pablo de Olavide e investigador de EsadeEcPol.
