Mientras Trump sigue enredándose con Irán, tontea con el dictador de Corea del Norte, saquea una Venezuela sin elecciones libres y manipula las suyas de medio término prometiendo regalar dinero a los ciudadanos si gana, China pone en marcha la primera ruta comercial de contenedores a través de la Ruta Polar de la Seda, hito histórico posibilitado por el cambio climático, y se alía con Rusia para controlar la que apunta como la alternativa comercial por el norte. Todo ello, después de controlar ya 57 de los 100 puertos que regulan el comercio mundial.
