
En verano uno mira menos las noticias y quizá por eso las ve con mayor claridad. Llegan a ráfagas: un titular en el móvil, una conversación a medias, la radio de fondo. Y casi todas parecen contar la misma historia: las Bolsas rozan máximos, las empresas ganan más que nunca y la tecnología no se detiene. La economía, a juzgar por el escaparate, va bien.
