Con todos los temores que despiertan los ataques informáticos potenciados por la inteligencia artificial, cualquiera pensaría que el negocio del seguro contra el ciberriesgo es hoy como vender picos y palas en plena fiebre del oro. Pues no. De hecho, las primas llevan tiempo cayendo justo cuando los riesgos subyacentes aumentan. Una forma de interpretar la operación de 490 millones de euros con la que Munich Re se ha hecho con At-Bay, una start-up estadounidense, es que el mercado está a punto de girar a favor de las aseguradoras. Sea cierto o no, quedarse con unas buenas capacidades de datos y con un nuevo punto de apoyo en Estados Unidos no puede hacer daño.
