Desde el pasado 1 de julio, los paquetes de menos de 150 euros que entran en el mercado único europeo pagan una tarifa mínima de tres euros. Con esta decisión, que será temporal hasta que se concrete el nuevo sistema aduanero común a partir de 2028, Bruselas perseguía un doble objetivo. Por un lado, la supresión de lo que se llamaba régimen de minimis suponía una respuesta a las medidas aplicadas recientemente en Estados Unidos y Reino Unido.
