El río revuelto de la guerra ofrece oportunidades para los inversores más aventureros, también en empresas de valor que están sufriendo ante las perspectivas de crisis económica duradera. Es el caso de compañías españolas como Fluidra, BBVA, Inditex, Técnicas Reunidas o Amadeus. Otras, como la alemana SAP, sufren por el temor al impacto de la inteligencia artificial en las empresas de software, pero los analistas creen que su negocio es más sólido de lo que puede parecer. Y Puig también les resulta atractiva más allá de que salga o no adelante su compleja fusión con Estée Lauder.
