La crisis de los precios de la energía provocada por la guerra en Irán está frenando la recuperación de la economía alemana, que no termina de arrancar tras dos años de recesión y un 2025 de crecimiento mínimo. En ese contexto adverso, los principales institutos económicos del país han rebajado este miércoles considerablemente sus previsiones para este año: estiman ahora que el producto interior bruto de Alemania tan solo avanzará un 0,6 % en 2026. La cifra supone partir por la mitad el crecimiento previsto hasta ahora.
