Los ministros de Finanzas y de Energía del G-7 y los bancos centrales de los países del grupo (Estados Unidos, Japón, Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania e Italia) han advertido este lunes que están dispuestos a adoptar las “medidas necesarias para mantener la estabilidad de los precios y la resiliencia del mercado energético” ante las subidas del precio del petróleo provocadas por el conflicto en Oriente Medio. Los ministros de las siete grandes economías occidentales se han visto por videoconferencia para abordar el impacto económico mundial de la crisis. Es la tercera reunión desde el inicio de la guerra de Irán, hace ya un mes, pero esta vez incluía a los bancos centrales de los países del grupo. Han sido convocados por Francia, que tiene actualmente la presidencia del G-7, y han participado también responsables de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
