El Banco de España volvió a obtener beneficios en 2025, tras dos años en los que dejó sus cuentas a cero. Las ganancias, sin embargo, llegan solo gracias a las provisiones realizadas por la entidad, por valor de 541 millones de euros, que permiten evitar unas pérdidas de 307 millones, y otorgan un resultado positivo final de 234 millones. Dicha cantidad irá a parar íntegramente a las arcas del Tesoro Público.
