
El euríbor no encuentra techo. La guerra en Irán ha supuesto un punto de inflexión para el indicador hipotecario, que ha pasado de coquetear con bajar del 2% a acercarse a la barrera del 3%. Detrás de esa escalada, lesiva tanto para los hipotecados a tipo variable como para quienes buscan endeudarse próximamente, está la posibilidad de que el Banco Central Europeo suba los tipos de interés varias veces este año como respuesta a la inflación desatada por el conflicto. La gasolina, el diésel y la electricidad ya han experimentado subidas de precio. Y se teme que esos encarecimientos se filtren al transporte y otros productos.
