En España hay municipios donde el impuesto de circulación puede ser hasta 350 euros al año más barato que en otros. Esa enorme diferencia fiscal ha creado un fenómeno peculiar, marcado por pequeños pueblos que concentran decenas de miles de vehículos matriculados, muchos más de los que podrían circular o aparcar por sus calles. Son los llamados paraísos fiscales del motor, localidades que han convertido el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) —conocido popularmente como impuesto de circulación— en una inesperada fuente de ingresos al atraer a grandes empresas y flotas de coches que registran allí sus vehículos para pagar menos impuestos.

Seguir leyendo

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *