Ante la fuerte crisis de acceso a la vivienda que asola a España, la Agencia Tributaria ha situado en el centro de su estrategia para 2026 el control sobre el sector inmobiliario y sobre los alquileres de temporada y los pisos turísticos. El objetivo de Hacienda es, entre otros, identificar inmuebles residenciales cuyo uso real sea distinto del de vivienda y que no hayan sido declarados, o que se declaren fraudulentamente como arrendamiento de residencia habitual. Así lo recoge el organismo público en las Directrices del Plan Anual de Control Tributario, publicadas este jueves en el Boletín Oficial del Estado. En concreto, a través de planes de visitas de comprobación formal, los funcionarios de la agencia intentarán detectar los “artificios” legales diseñados para eludir las obligaciones fiscales en este tipo de arrendamientos y, así, quitar algo de presión al mercado del arrendamiento.
