La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, fue ayer muy contundente en su defensa de la energía nuclear como una fuente “fiable, asequible y con bajas emisiones”. La política alemana consideró que el retroceso de esta fuente en Europa ha sido un “error estratégico” dada la dependencia de las importaciones “volátiles y caras” de los combustibles fósiles. Von der Leyen defendió al mismo tiempo la nuclear y las renovables como “fuentes de energía bajas en carbono de producción propia”, una señal de que ambas son no solo compatibles, sino en muchos aspectos complementarias. La jefa del Ejecutivo comunitario dio algunos datos que reflejan el estado de la cuestión: en 1990, un tercio de la energía en el viejo continente procedía de la energía nuclear, una cifra que hoy es solo del 15%.
