El cierre del estrecho de Ormuz y la prolongación del conflicto entre Estados Unidos e Irán han encendido todas las alarmas en el mercado del petróleo. El conflicto ha disparado el precio del crudo hasta rozar los 120 dólares por barril este lunes y ha reavivado las dudas sobre la estabilidad del suministro energético mundial. Por ese enclave estratégico circula cerca del 20% del petróleo que se consume en el planeta, y su bloqueo ha puesto de relieve la vulnerabilidad de los países que dependen de las importaciones de crudo. De momento, España y la mayoría de los países europeos podrían mantener su consumo durante más de 100 días sin recibir nuevos suministros gracias a las reservas estratégicas que mantienen para emergencias. Al menos sobre el papel.
