El Banco Central Europeo (BCE) busca evitar que la guerra desatada en Oriente Próximo desemboque en una gran recesión que haga tambalear al sector financiero en Europa, según indican fuentes financieras. El supervisor bancario de la Unión Europea (UE) ha contactado en estas últimas dos semanas con las entidades para pedirles que detallen su exposición al conflicto, tanto de manera directa, por el negocio desplegado en los países afectados, como de forma indirecta, por el crédito concedido a empresas que trabajen con esos países.
