El Gobierno de España pondrá a disposición de trabajadores y empresas todas las políticas públicas que sean necesarias para proteger el tejido productivo de todos los sectores ante los efectos negativos de la escalada bélica en Oriente Próximo y las amenazas de Donald Tramp sobre la economía española que ya están empezando a sentirse. Ese ha sido en esencia el mensaje lanzado este jueves por la vicepresidenta segunda del Ejecutivo y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, tras reunirse con los líderes sindicales y parte de los patronales (el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, no ha acudido a la cita). De momento, las partes han quedado en que sus respectivos técnicos harán un seguimiento en el marco del diálogo social para vigilar los efectos que tenga el conflicto bélico en el ámbito laboral del que se ocupa este ministerio para “activar solo si fuera necesario de forma inmediata las medidas que disponibles, porque se han ido forjando en los últimos seis años”, ha indicado la vicepresidenta.
