
Quizás las utilities británicas no sean tan tóxicas. Sin dejarse intimidar por el desastre de Thames Water, la francesa Engie ha anunciado una incursión en la red eléctrica londinense UK Power Networks, por 15.800 millones de libras (18.000 millones de euros), incluida la deuda. Las medidas de protección contra repercusiones políticas desagradables explican por qué dio el paso la jefa del grupo, Catherine MacGregor.
