La decisión del Gobierno de la Generalitat de Catalunya de limitar las compras especulativas de vivienda para facilitar el acceso a los ciudadanos es una respuesta obligada ante el desastroso funcionamiento de este mercado. La iniciativa, pactada entre el presidente Salvador Illa y Jéssica Albiach, líder de los Comuns, ha sido duramente contestada por el presidente de la patronal Foment del Treball. Josep Sánchez Llibre ha calificado la medida de “filocomunista”.
