Con tan solo 39 años, el economista francés Gabriel Zucman (París, 1986) se ha convertido en un referente de la izquierda progresista mundial y en la némesis de buena parte de los ultrarricos. Célebre por sus estudios sobre la evasión y elusión fiscal de multinacionales y megamillonarios, su propuesta de crear un impuesto mínimo del 2% a las fortunas de más de 100 millones de euros, conocida como tasa Zucman, estuvo a punto de aprobarse en su país natal. “El Senado la bloqueó, pero no va a desaparecer”, asegura durante una entrevista en el Palacio de La Moncloa celebrada este viernes, tras la firma de un memorando con el Gobierno para colaborar en la investigación sobre cómo mejorar los sistemas fiscales. “No debería permitirse que los multimillonarios paguen menos [impuestos] que el resto; es una violación de nuestros principios más básicos de igualdad ante la ley”, zanja el también director del Observatorio Fiscal Internacional, antes de enumerar las iniciativas y el interés que este debate está generando en todo el mundo. “Ya estamos ante un punto de inflexión”, afirma.
