La economía de los países más desarrollados cerró 2025 con un balance de claroscuros, en un entorno global marcado por tensiones comerciales e incertidumbre política. Según las cifras provisionales publicadas este jueves por la OCDE, el producto interior bruto (PIB) de los 38 países que componen la organización registró un avance del 1,7% en el año, pese a verse ralentizado ligeramente al 0,3% en el cuarto trimestre, una décima menos que el periodo anterior.
