Sanidad, educación y protección social son los pilares del Estado del bienestar, y las comunidades, las administraciones encargadas de prestarlos. Pero los recursos proporcionados por el sistema de financiación autonómico, bajo todos los focos por la reciente propuesta de reforma del Gobierno, apenas cubren el gasto asociado a estas prestaciones básicas en el conjunto de las comunidades. En el último ejercicio con datos disponibles, 2023, el modelo cubrió el 99,6% de lo que ese año desembolsaron los Gobiernos regionales para estas políticas. En algunos territorios, la tasa de cobertura fue inferior, con Murcia (86,6%) y la Comunidad Valenciana como los más rezagados (90,95%). En otros, como Cantabria, el porcentaje superó ampliamente la media.
