La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), un organismo independiente adscrito al Ministerio de Transportes, ha hecho público esta semana el informe final sobre el descarrilamiento de un tren en el entorno de la estación de Atocha de Madrid ocurrido en 2023. El análisis del suceso identifica “aspectos susceptibles de mejora en el mantenimiento” de la infraestructura ferroviaria, gestionada por la compañía estatal Adif, y apunta a una “fractura por fatiga” en la vía. Pero lo hace de forma no concluyente, pese a los análisis realizados en laboratorio: “Los resultados no permiten establecer de forma concluyente el origen de la rotura”, señalan los investigadores. El documento, fechado el lunes en la web del ministerio, se publica semanas después de los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), en los que fallecieron 47 personas (46 en el primero, y una en el segundo). Ambos siniestros, que también investiga la CIAF, han abierto un debate sobre la inversión para la conservación de la red ferroviaria.

Seguir leyendo

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *